Locos por bailar
Cualquiera de nosotros podría decirlo.
Decir que sólo tu cuerpo cumplió sus promesas.
Que cada uno de los placeres que parecía capaz de dar fue dado.
Preguntar dónde estaba tu alma en aquellos momentos.
Decir que se esforzó en buscarla, que la invitó a bailar, que se vistió con sus mejores sentimientos. Que sólo encontró disculpas por no acudir nunca a esa cita.
Que las disculpas empezaron a aburrirle, haciéndole mirar hacia otra parte.
Dijiste que todo era distinto, especial, intenso.
Podría preguntar en qué gesto escondías todo eso que decías sentir.
Cualquiera de nosotros podría decir que no supo mantener hogueras encendidas con leña que no estaba dónde tú dijiste que estaría.
Que quizá fue mala suerte, por las llamadas que no se cogen, por los momentos que no se comparten, por los mensajes que no llegan, por las palabras que no se dicen. Pero ahí terminamos todos, tarde o temprano.
Observando tu baile solitario.
Empezando el nuestro.
Cualquiera de nosotros podría decirlo y, sin embargo, callamos.
Intentando escuchar una música que nunca suena.
Todos nosotros.
Locos por bailar.
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Posted by: Carolina | 12 de noviembre de 2006