Main

« Más recientes Más antiguas »

26 de julio de 2006

Fotos de las actividades de la Cacophony Society Valencia durante la visita del Papa

La Cacophony Society Valencia tarda en mandar comunicados, pero al final los manda.
Aquí tenéis las fotos de la movida del Papa de marras:
http://www.flickr.com/photos/archerphoto/sets/72157594192912132/show/
Gracias a todos por plantar cara de la forma más divertida posible a Las Hordas Invasoras del Emperador Vaticano.
Que una inexistente entidad antropomórfica con barba y un triángulo sobre su cabeza os lo pague con sexo desenfrenado y sin tapujos.
Si no os gustan los gordos omnipotentes que sea una chica o chico de vuestro agrado el que os gratifique, en vez del tipo de la barba.
O varios especimenes simultaneamente, vamos, el caso es que os lo paguen.
Besos y cosas,
Sr Jazz
Departamento de felicitaciones absurdas, Cacophony Society Valencia.

10 de julio de 2006

Respeto

Respeto no es lo mismo que permiso.
Puedo respetar tus creencias y no con ello estar dándote permiso para invadir mi ciudad utilizando mi dinero para que las cosas tengan el aspecto que a ti te gusta.
Menos aun cuando todos sabemos que eres rico.
Demasiado rico.
A costa de la buena fe de aquellos de los que habrías de cuidar y de un patrimonio artístico sin igual en el mundo.
Pero aun así he de pagarte el viaje, la estancia y todo lo innecesario que te rodea.
Respeto, claro.
¿Dónde está el tuyo cuando llamas a la población a desobedecer las leyes que vayan contra lo que tú dices que dice el Evangelio?
No me imagino a Jesús en ese escenario con microclima, en ese despliegue mediático, permitiendo que se derroche un dinero en él que es más necesario para otra gente, para otras cosas.
No me lo imagino en África diciéndole a sus habitantes, pese a los problemas de superpoblación y de enfermedades de transmisión sexual, que el condón es pecado, que hay que tener los hijos que Dios te de.
No lo imagino despreciando a personas que pueden amarse pese a no ser de sexos distintos.
No lo imagino en vuestras salas de terciopelo rojo, con vuestros trajes de hilo de oro, dirigiendo una nación soberana que trata de mandar sobre el resto de naciones utilizando la fe como excusa.
Me cuesta mucho respetar tu visión de lo que un tipo que tan sólo quería que nos llevásemos mejor dijo. Quizá por eso le pegasteis una paliza, lo matasteis y después utilizasteis su mensaje para lo que os dio la gana.
Un mensaje que hablaba de construir un mundo mejor aquí y ahora, teniendo como base la libertad, fue convertido en un mensaje de aguantar estoicamente todo lo que nos hagáis tragar, teniendo como horizonte la esperanza de una recompensa al morir.
Él hablaba de librarse del yugo de gente como tú.
Convertisteis el mensaje de un rebelde con mayúscula en una forma de sumisión mental absoluta y sin precedentes.
¿Que la gente desobedezca las leyes que tú consideras contrarias al Evangelio? ¿No eres acaso, de toda la historia, el que más lo ha malinterpretado?
Defiendes una visión extremadamente conservadora que excluye todo lo que no es igual a ti mismo.
Él jamás habló de eso, en el libro de tu fe él nunca fue así, y la suerte que tienes es que la mayoría de los que te apoyan no lo han leido. Han dejado que tú les digas qué pone, cómo era.
Cuesta respetar eso.
Existiese o no, leyéndolo queda claro que nadie se aparta más de sus actos que tú, y aun así, en su nombre, intentas erigirte en autoridad moral y decirnos como hemos de vivir en armonía.
Tú que vives apartado de ella.
Te llenas la boca de democracia y luego intentas que el Estado obedezca a la Iglesia manipulando el juicio de los que creen en ti.
Convirtiéndote en una fuerza política que se escuda en la fe para defender una visión del mundo cerrada y obsoleta. Para obligar al Estado a defenderla también.
Pensar distinto a ti es atacarte, defender cosas en las que tú no crees es atacarte, no hincar la rodilla a tu paso es atacarte, no obedecer ciegamente es atacarte.
Dices que te atacamos y eres incapaz de ver que sólo nos estamos defendiendo.
Respeto.
Tú no puedes exigir respeto.
Nunca has sabido lo que es.

3 de julio de 2006

Actividades para el Encuentro de Familias [Cacophony Society Valencia]

Me he encontrado con esto:
“Consigna para cada hombre: dejar fuera de combate a un alemán, quitarle el revólver, con ese revólver conquistar un fusil, con ese fusil apoderarse de un vehículo y con ese vehículo tomar un automóvil blindado armado con ametralladoras. Y un tanque.
Entre los insurrectos incrédulos más de uno sonrío al oír esto.
Y sin embargo, ante mis propios ojos, este programa se cumplió punto por punto.”

Jean Paul Sartre
Agosto 1944
Liberación de París mediante la insurrección civil después de la invasión Nazi.
“En una época de engaño universal, decir la verdad constituye un acto revolucionario”
George Orwell
Ni idea de la fecha.
Hola
¿Se me lee bien?
Perfecto, vamos allá.
Este es un comunicado oficial de la Cacophony Society Valencia.
Todo lo oficial que puede ser tratándose de nosotros, claro, pero eso ahora no es importante.
Hemos estado observando cómo se preparaban acontecimientos que consideramos agresivos para con la libertad mental de los individuos que habitan esta ciudad. Hemos visto como ciertos discursos excluyentes cobraban impulso y eran alimentados por la maquinaria económica del gobierno local de Valencia. Hemos visto la misma basura de siempre, pero más bonita y con microclima incorporado. Tras meditarlo mucho en gabinete de crisis, habiendo incluso recurrido al asesoramiento extraterrestre, a la ingestión de sustancias psicoactivas, a la comunicación con el más allá vía Ouija (que va un poquito mejor que el ADSL, sobre todo a partir de las siete y media de la tarde) y demás métodos fronterizos y poco fiables, hemos decidido utilizar nuestro aparato logístico y material para intervenir a favor de aquellos que no desean que La Inquisición y sus Alegres Travestidos Con Sotana se salgan con la suya.
Así pues, a parte de bombardear con ideas a las plataformas que ya estaban puestas en movimiento (y en las que, por supuesto, tenemos miembros operativos) hemos establecido una serie de acciones transversales para diversión del personal. Acciones en las que estáis invitados a participar a no ser que seáis de los que dan las gracias mientras una bota les pisa el cuello, o que tengáis algo más importante que hacer que defender la libertad en vuestro espacio, como, no sé, ver la tele, dormir la siesta u obtener unas endorfinas extras por fricción.
En caso de que estéis totalmente a favor de la visita del Papa, del modelo de familia que propone, ese que excluye a las madres solteras, a las divorciadas, a los segundos matrimonios, a las viudas que rehacen su vida, a los hijos ilegítimos, a los homosexuales, a las lesbianas, en caso de que os parezca bien que la institución con mayor patrimonio económico del mundo sea subvencionada con vuestro dinero en lugar de invertir el suyo en cuidar de los desfavorecidos, de forma honesta y humilde como hizo el tipo en quién dicen inspirarse, en caso de que os parezca bien que La Iglesia intervenga de forma política en los asuntos de Estado, pasándose por el Santo Forro la separación de poderes, en caso de que os de igual que la gente que no quiere constar como católica para que la iglesia deje de escudarse en una supuesta mayoría vea como sus peticiones de apostasía caen en saco roto, en caso de que os parezca bien que nuestra ciudad esté patas arriba gracias a la visita, que se llene de cámaras, que se derroche dinero en estructuras que durarán horas, que se cierren calles enteras para que los miembros de varias sectas afines a la católica puedan pasear sin ser molestados por los habitantes del lugar, que se habiliten grandes superficies para que gente rica que no tiene plaza en hoteles de lujo pueda dormir bajo techo mientras cientos de personas duermen cada día bajo nuestros puentes, en caso de que os identifiquéis plenamente con las familias que aparecen en los cartelitos, un papá rubio, una mamá rubia, y tres niños rubios, bueno, en ese caso, podéis pasaros de todas formas y divertiros un rato con nosotros. No somos iguales, pero no vamos a pediros que seáis como nosotros. No vamos a discriminaros ni a tacharos de antinaturales por no ser como nosotros. Es algo que estaría bien que hicierais vosotros también, pero a estas alturas no esperamos milagros.
En cuanto a las acciones en sí, aquellas de la que podemos hablar libremente son las siguientes:
Invasión Zombie
Se trata de una fiestecita a la que estáis invitados todos los que tengáis como modelo de familia un concepto simple y que jamás puede imponerse ni por sangre ni por rangos: La amistad.
Así pues, todos aquellos que lo deseen, podrán presentarse en el tramo que va desde la Calle Caballeros hasta la Plaza San Jaime disfrazados de Zombie y con una cruz bien visible, sea pintada en la camisa o colgada del cuello, a partir de las ocho y media de la tarde del sábado ocho. Los que trabajáis hasta más tarde no os preocupéis; os esperaremos.
Góticos, Emokids, Heavys, Siniestrillos y demás tribus oscuras, gracias por vuestra colaboración.
El titular Zombies Católicos invaden la ciudad va a ser una metáfora bastante adecuada para lo que va a estar ocurriendo esos días, y la cantidad de gente dispuesta a pasar un buen rato con los brazos extendidos y yendo calle arriba y calle abajo va a sorprender a más de uno.
¿Es delito disfrazarse de Zombie y salir a la calle?
No es delito, no, pero es noticia.
Los medios están obligados a informar de lo que ocurre y algunos, como TVE, están de muy mal humor por cómo han sido tratados en la cuestión de cobertura mediática del evento nacionalcatólico que nos ocupa, así que una calle llena de Zombies con cruces generará un titular que sabemos no será desaprovechado.
Estaremos en una zona alejada del Travestido con Sotana y sus Alegres Secuaces, pero aun así su señal será interferida. Porque en toda señal hay ruido, y el departamento de Interferencias de la Cacophony Society ha demostrado a la largo de su historia en varios paises ser MUY eficiente.
No por nada tenemos miembros dentro de los medios, los convencionales y los alternativos.
Pese a criticar la excesiva presencia en los medios y pomposidad de ciertos eventos, nuestros Queridos Travestidos con Sotana han pecado de egolatría y han convocado medios de todo el mundo. Éstos tienen que informar de lo que ocurre. Y van a ocurrir más cosas, pequeñas señales que matizan y alteran el significado de la señal principal.
Es guerrilla de la comunicación y no pueden hacer nada al respecto.
Nunca han podido.
DragQueen Papal
Este evento va a estar un poco más descentralizado, así que tendréis que abrir bien los ojos y estar alerta.
El caso es que: vale, sus sotanas están bien, y el oro que lleva le da cierto toque pomposo pero, seamos serios; Cualquiera de nuestros Drag Queens puede superar las vestimentas del Papa utilizando materiales mucho más baratos. Así que queda inagurada, durante toda la semana del encuentro de familias, la exhibición de Drag Queens Papales que, como hemos dicho, tendrá lugar en varios pubs, calles, discos y demás sitios previsibles e imprevisibles.
Sois las mejores.
Demostradlo.
Concurso de fingimiento de desmayos
Tras establecer contacto con varias aspirantes a actriz, con gente del mundo del arte, vulgo farándula, y con simples cachondos mentales dispuestos a reírse hasta de su sombra, la Cacophony Society, en su modalidad de acción directa no violenta, encontró la forma imparable de interferir el discurso papal, sin ningún tipo de perjuicio para sus asistentes pero sí para el acto.
Lo que utilizaremos será el propio sistema de seguridad y protección civil del evento, junto con el aparato de atención sanitaria.
La idea es simple y no hace falta que participéis porque ya hay mucha gente en esto, aunque si os gusta la idea podéis montarlo por vuestra cuenta de forma simple.
La cosa va así:
Un grupo numeroso de personas, separadas, se sitúan lo más cerca posible del escenario, otros por el centro. La idea es estar lo más separado posibles entre sí, por abrir el arco de actuación.
Empieza el evento, empieza la retrasmisión.
Se activan los agentes.
Con una diferencia de uno o dos minutos, utilizando perdidas de móvil para sincronizar, los agentes van fingiendo desmayos, por lo cual habrán de ser evacuados, por lo cual habrá que movilizar todas las fuerzas que, a su vez, tendrán que cruzar toda una muchedumbre humana. La idea es activar los desmayos alejados uno de otro, para obligar a movilizar lo máximo posible. Con toda la gente que habrá será inevitable el uso de helicópteros y, bueno, la cosa estará en marcha así que a nivel mediático digamos que va a haber interferencias.
Lo contamos abiertamente porque no hay nada que puedan hacer al respecto.
La gente se desmaya, esas cosas pasan.
Y más con ese calor, ¿Verdad?
Quizá esperaban pancartas y gritos, pero lo sentimos, somos más creativos.
Parkour
Algunas calles estarán cerradas para que las familias arias no sean molestadas por las familias normales y corrientes, las de verdad, ya sabéis. El caso es que alguna de esas calles están totalmente comunicadas por los tejados.
Aunque no son tan famosos como los franceses, en Valencia hay dos o tres grupos de Parkour que no lo hacen nada mal. Sus nombres van a permanecer anónimos, ya que no quieren publicidad, pero esos tejados van a ser suyos, así que mirad hacia arriba, porque los helicópteros van a hacer horas extra.
Si no sabéis qué es el Parkour una oración a San Google os sacará de la ignorancia.
Graffiti de baño
Una ciudad que parece el urinario de Europa, por todos los baños que han instalado.
Una ciudad llena de gente que ADORA escribir cosas ingeniosas en los baños.
¿Hace falta decir algo más?
Espectáculo en la calle
Tenemos malabaristas de alto nivel, tenemos gente de BBAA con y sin talento, tenemos patinadores, skaters, ninjas del espacio, frikis de las camisetas ofensivas, tenemos una ciudad llena de creativos que va a tener mucho público así que, a parte de reventarles un poco el evento, para compensarles, habrá teatro invisible, performance y malabares dónde y cuándo menos se lo esperen.
Cámaras
Ellos nos llenan la ciudad de cámaras, así que nosotros sacamos las nuestras a la calle. Con tanta fuerza de seguridad suelta y tanto calor es posible que alguien quiera aflojar una somanta de palos, así que quizá puedan decirle a algunos medios qué emitir y qué no emitir, pero no a los ciudadanos.
¿Quién vigila a los vigilantes?
Nosotros.
Actividades Políticas
Desde la Cacophony Society vamos a apoyar y participar en todas aquellas actividades por la memoria, por la democracia, por la igualdad y por el derecho a la apostasía que durante estos días se darán en la ciudad, no obstante detallarlas queda fuera del cometido de este texto.
Despelote
Entre tanta actividad habrá gente que defenderá la naturaleza y otra que se alegrará la vista. Gente desnuda, que no se avergüenza de su cuerpo, y además en bicicleta. Original e ingenioso.
Plaza de San Agustín, Valencia 8 de Julio a las 17:30
Web: http://www.jonotesperevestit.tk/
Lo que tú quieres ver
Quizá leyendo esto hayas tenido ideas, ideas que no están contempladas aquí.
Tan sólo llévalas a cabo, siempre y cuando no impliquen violencia ni destrucción de la propiedad privada o pública, ya que la ciudad es de todos, aunque algunos insistan en ocuparla y cobrarnos además por ello.
Es posible que encuentres gente que te diga que no se puede hacer nada. Diles que si creen que no es posible hacer nada no te molesten mientras tú lo haces, es una frase hecha, pero da el corte seco necesario para seguir trabajando en lo tuyo sin tener que seguir escuchándoles. Cuando hayas terminado siéntate y disfruta.
Os invitamos a leer la cita de Sartre con la que abrimos el texto, quizá ahora la veáis de otro modo.
Sin mucho más que deciros, salvo que estáis guapísimos frente al monitor, nos despedimos.
Pasad buen día, y recordad nuestro lema:
No hay líderes. Probablemente ya seas un miembro.
Sr Jazz
Departamento de Interferencia de la Cacophony Society Valencia

12 de junio de 2006

El Desierto

Iba a tenerla delante.
Le gustaba decirlo en voz baja, para sí mismo.
Dentro de unas horas iba a tenerla delante y, entonces, todas las pequeñas piezas que había reunido durante esos dos años encajarían.
Todo estaba dispuesto. Con su marcha empezó el desierto y con su visita terminaría.
Tan claro como que el agua moja, estés donde estés.
Había estado arreglando su casa esos días. Mientras lo hacía se arreglaba también a sí mismo. Con la paz que le proporcionaba tenerla cerca era capaz de entender muchas más cosas de las que podía entender sin ella. Si nunca has dormido junto a nadie y has sentido que valdría la pena morir en ese instante, que todos tus círculos están cerrados, que ya no queda nada más que hacer, que todo está en su sitio, que nada puede hacerte más feliz que ese simple momento de estar ahí, totalmente presente, vivo como nunca lo has estado, en ese único segundo en que su presencia lo hace encajar todo, si nunca has sentido eso te será difícil entender qué sentía. Él te desearía con todo lo bueno que le queda que algún día sepas qué se siente. Todos deberíamos sentirnos así al menos una vez en la vida, solía decir.
Iba a recogerla en el mismo sitio en que la dejó marchar.
Todos tenemos nuestra propia mitología personal, nuestras etapas, el nombre que ponemos a los capítulos de nuestra vida, más sencillos o más complicados, pero capítulos.
Te hayas dado cuenta o no tú también lo haces.
En la suya el tiempo que va desde decirle adiós hasta volver a decirle hola se llama El Desierto. Lo llama así por muchos motivos. Él Podría contarte que ese Desierto estuvo dividido en dos tramos, que la sed fue un factor importante, que aprender a ignorarla lo fue aún más, que a veces el agua que te ofrecen puede estar envenenada y que hasta los compañeros más fieles pueden desaparecer en medio de una tormenta de arena. Podría contarte cómo se aprende a ganar, a perder, a vivir y a morir en el desierto porque, le creas o no, esos dos años fueron toda una vida, encerrada en un pequeño periodo de tiempo, y eso es una suerte.
Poder vivir varias vidas en una.
A partir de la primera mitad empezó a observar con atención, y eso le ayudó a entender qué estaba ocurriendo y, lo más importante, porqué. Luego miró hacia atrás y entendió algunas cosas del primer tramo. Cosas que parecieron pequeñas en su momento. Conforme se fue acercando el final fue recapitulando, observando círculos cerrarse, notándolo llegar. Hacía falta algo para dar el desierto por terminado, algo debería indicar que ya estaba cruzado. Entonces llamó, hablaron, rieron y ella cruzó media Europa para pasar unos días en casa con él.
La mujer que no podía darle futuro le dio un presente que lo cambió todo.
Iban a ser unos días buenos, eso lo sabía. Le apetecía disfrutar de su compañía, ahora que, después del desierto, había aprendido a saborearlo todo.
Ahora sabía beberse la vida.
Y los primeros tragos los daría con ella.
Porque así había de ser.
Porque así lo eligió.

9 de junio de 2006

[Activism] Metáfora

Imagina que todos nos infectamos con un virus.
Imagina que unos generan anticuerpos y otros sucumben a él.
La gente que genera anticuerpos tiene dos opciones:
Viven felices de tener anticuerpos, de que el virus no les afecte, y se construyen una vida lo más comoda posible o intentan por todos los medios usar su sangre para que, mediante transfusiones, los demás también tengan defensas.
Piensa en ello.
P.D: Esta es la metáfora básica, podríamos ampliarla y sugerir que, de expandirse demasiado, esos anticuerpos en un momento dado podrían convertirse en una nueva infección, para la cual alguien debería generar nuevos anticuerpos que volverían a expandirse, y así hasta el infinito. Pero no vamos a complicarlo, se trata de coger la idea. De momento así es suficiente. Sólo piénsalo.

4 de junio de 2006

[Artículo Ateneaglam, mes Junio]

No sabes que hay minas hasta que pisas una, y entonces suele ser demasiado tarde.
Allá por el ochenta y tres los aprendices de demócrata tuvieron a bien introducir una ley que prohibía la exhibición de material ofensivo en la vía pública.
Nunca he tenido demasiado claro quién decide este tipo de cosas, es decir, quién puede hablar en nombre de una mayoría sin imponer su criterio, sobretodo cuando se trata de cosas tan subjetivas como qué es de buen o mal gusto y qué resulta o no resulta ofensivo a la vista. Hay miradas, y miradas.
El caso es que como los conservadores que dicen no estar obsesionados con el sexo están obsesionados con el sexo, y las cosas estaban como estaban por aquel entonces, se prohibió precisamente eso, es decir, que hubiese mujeres desnudas, porno, y cosas tan poco naturales a la vista, Dios nos libre del pecado, sobretodo si tiene tetas.
Esta ley, decreto, censurilla de andar por casa para contentar a nacional católicos y gentes de bien, o cómo diablos los queramos llamar, ha estado criando polvo más o menos unos veintitrés años. Una siesta, vamos.
Y ahora, de pronto, se aplica, aquí, en nuestra ciudad.
Claro, uno levanta la ceja, se pone colorado, nota la tensión subirle por el cuello y pega un vistazo al calendario. Veintitrés añitos después, y coincidiendo con la próxima visita de su Majestad Vaticana, el Papa, la ley salta al ruedo y empieza a aplicarse. Que conveniente todo. Que democrático, que poco forzado, ¿verdad?
Lo mejor de todo es que ni El Ayuntamiento, ni La Jefatura, admiten haber dado la orden de que esta ley se aplique. Ha sido, al parecer, iniciativa privada de los agentes. Se multó a un par de Quioscos, y se avisó amablemente al resto de que la ley existía y que, para evitar problemas, sería mejor no tener ciertas cosas a la vista. También algunos particulares, ciudadanos muy majos y simpáticos de esos que van a misa los domingos, recomendaron a sus quiosqueros que quitasen esas cosas de en medio, no sea que se nos ofendan las gentes de bien que nos van a invadir la ciudad, vive Dios.
Luego retracciones, aclaraciones, y un largo etcétera, pero el daño ya está hecho. El daño, por si no está claro, se llama miedo. Porque la mejor manera de prohibirte algo es conseguir que te lo prohíbas tú mismo, y de eso, aquí, los colegas, saben un rato.
Quiosqueros retirando no sólo el porno, sino el Interviu, e incluso las revistas de Fitness donde salen chicas en bikini luciendo unos culos, por cierto, estupendos. No sea que les multen, no sea que se busquen un lío por molestarle la vista a los fans del Papa, que son los que, al parecer, mandan aquí.
Así que de eso va el asunto, de acojonar al personal un poco, de retractarse a medias luego y dejarles con el susto, para ver si se cortan un poquito y hacen lo que se espera de ellos; obedecer como buenas ovejitas a estos pastores.
El problema está en que estos pastores están en las últimas, han demostrado a lo largo de la historia que como eso, como pastores, no dan ni una. Seguir bailándoles el agua es algo más que un error absurdo. Pero aquí no decimos que no a un baile, así que: derroche de dinero, cámaras por doquier y censura a la vieja usanza; que se sientan como en casa, como en los tiempos que añoran, cuando su moral era ley, los tiempos que están tratando de devolvernos, los simpáticos cabroncetes.
Uno no puede evitar pensar en cuántas leyes así habrá diseminadas por toda la maraña de códigos penales, civiles y judiciales que nos rigen. Leyes mina, dispuestas a saltar cuando resulte conveniente hacerlas saltar, para poder cohibir, de forma rastrera y amparados en la legalidad, a la gente que ya ha superado la infancia mental.
Eso sí que es ofensivo a la vista.

28 de mayo de 2006

28-5-06

Hoy sería su cumpleaños, si aún estuviese viva.
Estaba pensando en ella y he caído en la cuenta de todas las cosas que nunca llegó a ver. La relación que más completo me ha hecho sentir sucedió justo después de su muerte, así que no la conoció. No pude hablarle de lo feliz que esa chica me hizo, de qué se siente cuando sabes que entre esos brazos está tu sitio, no puedo contarle que dentro de unas semanas ella cruzará media Europa y pasará unos días aquí, conmigo. Dormía a mi lado el día que mi madre murió. Unas cosas nacen, otras mueren y en medio vamos tirando.
Tampoco me leyó. Nunca pude contarle que una editorial de Barcelona me encarga alguna cosa de vez en cuando, ni me llegó a ver trabajando para revistas, ni leyó ninguno de mis relatos ni los artículos que he publicado aquí y allá. Conociéndola, hubiese intentando aprender a usar el correo y el navegador para leer mis cosas. Llevaría ejemplares de la revista siempre encima y quizá una copia del libro de relatos donde incluyeron uno mío. Sé que hubiese exagerado, como hacía siempre, y sé que habría terminado dándome dolor de cabeza, como cada vez que venía a verme cantar con el grupo de jazz y pasaba los tres días siguientes hablando de lo bueno que era. A mí y al resto del mundo, quisieran o no quisieran escucharla.
Nunca entendió que ese tipo de cosas me molestasen.
El caso es que echo de menos ese dolor de cabeza, enfadarme con ella por ser tan pesada; tener que decirle: déjalo ya, Mamá.
A veces nos gusta que alguien esté, aunque sea para no llevarnos bien con él.
Recuerdo nuestras conversaciones. De vez en cuando me sorprendo recordándolas. Nos lo contábamos todo, incluso las cosas que las madres y los hijos no suelen contarse, al menos por lo que yo sé. Eso marcaba algunas diferencias. A veces era una ventaja y a veces una desventaja, pero siempre era distinto a lo que veía a mi alrededor.
También tengo presentes los momentos terribles, la época en la que temí dejar de quererla por todo lo que iba ocurriendo. Parece que siempre aprendemos más de las cosas que nos hacen daño, y ella, con todo lo malo, me enseñó más que ninguna otra persona.
Siempre digo que nunca he conocido a nadie tan intenso en los dos extremos del espectro, el bueno y el malo, aunque a estas alturas lo de bueno y malo ya no tiene demasiado sentido para mí.
También me enseñó, involuntariamente, a saber reaccionar rápido bajo presión. Estaba enferma y nunca sabías por dónde iba a salir, ni cuándo, así que o fluías con lo que iba ocurriendo o te venías abajo. Recuerdo verla traer la cena por el pasillo y desplomarse de pronto. Los de urgencias decían que yo sería un buen médico, buenos reflejos, sangre fría y capacidad para aparcar las emociones y cantarles el historial de alergias e ingresos mientras ella se convulsionaba en el sofá.
La recuerdo llorando como una niña pequeña, la recuerdo riendo, la recuerdo abrazándome como si fuese la única cosa que tenía en el mundo y la recuerdo escupiéndome toda su rabia.
Me vienen a la cabeza sus momentos malos porque soy la única persona que los vivió casi todos.
La primera vez, que yo recuerde, no fue la ansiedad. Se había tomado un tubo de pastillas y tuve que mantenerla despierta mientras me ocupaba de avisar a la policía, a urgencias y a la vecina. Yo tenía siete años.
Mis padres contaban que una vez ella pasó mucho tiempo en el Hospital y que, cuando estuve delante, tras meses sin verla, no sabía quién era. Cuando al fin la reconocí le dije que estaba más flaca que la pantera rosa. Se rió. La llamé así una temporada.
Echo de menos llamarle así.
Me recuerdo de niño saltando sobre sus piernas, trepando por su vientre mientras ella me sujetaba las manos, jugando y riendo. También recuerdo que rompió, en uno de sus enfados, el que de pequeño fue mi cómic favorito. Hace poco lo vi en una tienda. No lo compré. Está roto para siempre.
La gente nunca comprende bien este tipo de cosas, sienten lástima, admiración, rechazo, intentan relativizar, ignorar, o cualquier otra cosa.
La verdad es bastante distinta a todo eso, pero escapa a lo que puede ser comunicado e interpretado en el sentido correcto. Hablar de ello es una de las partes más complicadas cuando alguien quiere entender quién es la persona que tiene delante y pregunta.
Sólo he visto una mirada que me diga que comprende, que es capaz de ver todo lo que se queda fuera de lo dicho, lo que realmente importa. Y dentro de unos días volveré a verla, durante un pequeño espacio de tiempo. Suficiente para compensar.
Tengo grabada la última vez que fui a casa de mi madre antes de su muerte. Ella estaba poniendo la mesa y miró al vacío un momento, se giró y dijo: Sé que he hecho muchas cosas mal y que no nos hemos entendido, pero creo que algo debo haber hecho bien, porque eres una persona especial.
Lo más parecido a una disculpa por mil cosas.
La acepté.
El siguiente recuerdo soy yo besando su frente. Ella ya estaba muerta.
Bromeé con su peinado el día de su entierro.
Ella lo habría hecho, y tampoco le habrían entendido.
Si aún viviese le llamaría a felicitarle el cumpleaños, le contaría que la chica que mejor se ha portado conmigo viene a verme y que eso me hace muy feliz, que he conocido personas que me han hecho sentir muy bien, pero no feliz del modo en que ella me hace sentir, y que su visita me va a alegrar mucho la vida. Seguramente quedaríamos para ir a comer uno de estos días a casa y así podrían pasar un rato juntas. Después hablaríamos de alguna tontería, y al final le diría que, con lo bueno y lo malo, con el cariño y la furia, fue una buena madre, aunque sea difícil de entender.
Pero no puedo llamar.
No hay nadie al otro lado.

21 de mayo de 2006

[Bloc de notas] Apuntes sobre el fenómeno Da Vinci

Personajes planos, historia construida a base de ganchos, suspensión de incredulidad endeble. No sé si llamarlo buen libro.
Quizá gran parte del éxito se debe a la polémica que suscita.
El problema, a mi entender, es que muchísima gente desconfia de la institución eclesiastica a raiz de leer este libro, y eso no es bueno. No digo que no sea bueno desconfiar de ellos, no, eso es genial e incluso necesario, en realidad me refiero a que podemos encontrar miles de motivos con mucho más peso en el día a día y en la historia que en esa ficción, a mi parecer, poco sólida.
Si llegase a convertirse, como ya es para mucha gente, en la piedra angular del discurso antieclesiastico tendríamos un problema, ya que es facil de tirar por tierra porque sus argumentos, contra lo que muchos quieren pensar, carecen de peso y bases fiables.
Creo que Brown ha elegido bien qué explotar, pero el cómo, a nivel literario, no me convence.
Por otra parte a nivel fenómeno no puedo evitar asociarlo a Roswell.
Cuando todo el mundo andaba dando por saco con los ovnis y empezaba a hacer demasiado ruido apareció el famoso caso Roswell, con el video de marras. Toda la comunidad que andaba metida en aquello de los platillos volantes se cogió a ello como prueba irrefutable de que lo que defendían era cierto. Por fin tenían pruebas de que todo lo que estaban diciéndole al mundo era verdadero.
Cuando hasta el último de ellos estuvo cogido a ese argumento, cuando todo giraba en torno a Roswell, se demostró que el video era falso.
La comunidad de los amigos de E.T sufrió un revés brutal que los desacreditó más de lo que ya estaban, pese a tener otras miles de cosas interesantes que decir, tantas como disparates.
No puedo evitar preocuparme.
Hay gente que considera lo que Brown dice en su libro y, sin embargo, ignora lo que la historia demuestra, mucho más contundente a mi entender.
Es igual de estúpido creerte algo porque te han dicho que te lo creas que no creertelo porque te han dicho que no te lo creas, sobretodo cuando ninguna de las dos posturas se apoya en la realidad de los hechos.
Son los hechos lo que deberíamos plantearnos, lo que deberíamos usar para dar base a nuestro discurso, no las ficciones especulativas. Si no corremos el riesgo de que el Status Quo utilice un silogismo sencillo del tipo:
El libro dice que la iglesia es mala
El libro lo dice usando ciertas premisas
Las premisas son ficticias.
Si son ficiticias son falsas.
luego la iglesia no es mala.
Pensando un poco en ello es fácil ver por dónde voy.
El uso que se está dando al libro en ese sentido no me parece saludable.
Por otra parte la saturación del mercado a golpe de códigos, templarios, sectas, conspiraciones vaticanas y demás, empieza a resultar más que cargante.
Cosas que pasan, supongo.

3 de mayo de 2006

La prensa que viene

Escribo esto en el día mundial por la libertad de prensa.
Me interesa no sólo escribir, sino la comunicación y, por supuesto, la información y la veracidad de esta. Me interesa mucho y, ahora mismo, estoy metido hasta el cuello en la revista para la que escribo y en el proyecto de periódico en el que se me ha invitado a participar. En breve voy a salir a cubrir un reportaje y tendré que entrevistar a algunas personas, por lo que estoy bastante centrado en esta historia.
Muchos de mis amigos son periodistas y comunicadores audiovisuales, algunos en formación y otros ejerciendo. Con algunos tengo un trato especial, ya que intercambiamos textos y nos ayudamos mutuamente a mejorar.
Este texto está dedicado a ellos, en especial a los que ahora están estudiando. Muchas veces hablamos de cómo está el panorama y compartimos dudas e inquietudes, así que me ha parecido buen momento para hablar de estas cosas aquí. Voy a intentar exponer alguna idea, y ya veremos si a alguien le sirve de algo.
En primero lugar se dice que un medio de comunicación ha de ser objetivo.
Bien.
Eso no existe.
Y no me refiero a que no exista un medio objetivo, no, me refiero a la objetividad en sí.
Se puede ser exacto, pero, como alguien dijo, exacto no es sinónimo de verdadero, aunque muchos estadistas se empeñen en ello.
Creo que, cuando la gente habla de objetividad, sin darse cuenta está hablando de concordancia con la versión ya establecida de hechos.
Si lo expuesto cuadra con la versión aceptada del tema dado, es objetivo.
Si lo pone en duda es subjetivo, poco fiable, ha de demostrar sus fuentes y, aún así, o será acusado de falsedad o de ser una opinión condicionada por cualquier patología freudiana o tendencia política que salga al paso en ese momento, el caso es dudar y desconfiar de todo lo que no suene como lo que ya conocemos aunque, irónicamente, aceptemos confiados «la verdad» que nos sabemos de memoria.
Ridículo, lo sé, pero supongo que si yo soy capaz de darme cuenta tú también.
Es curioso observar cómo una opinión que apoya al Status Quo es tratada como realidad; no necesita precisar sus fuentes ni dar pruebas de validez, mientras que una opinión discordante con el discurso de realidad está siempre bajo sospecha y, en última instancia, si supera todas las pruebas a las que es sometida, es reducida a simple forma de ver las cosas.
Creo que es necesaria una subjetividad formada, que englobe distintos puntos de vista, que sea capaz de mirar desde distintos ángulos, cómodos e incómodos, convenientes e inconvenientes, y devenir en algo totalmente nuevo.
Esto, en ocasiones, se malinterpreta y se cae en la más aburrida de las ambigüedades. Frialdad desapasionada, normalmente. Enumeración rutinaria, artículos sin chispa ni sustancia.
Por otra parte tenemos gente con unos puntos de vista valiosos, con mentes realmente brillantes, que echa a perder su discurso con la rabia, comprensible y justificada, pero improcedente.
Creo que no hay que intentar convencer usando la propia vehemencia, sino exponiendo con la máxima claridad posible. Si no sólo se consiguen zombies estúpidos que repiten nuestros panfletos en lugar de los del contrario.
Eso, como ya deberíamos saber, no nos lleva a ninguna parte.
Durante mucho tiempo los periódicos de izquierda han cometido un terrible error.
Han intentado dar validez a su propio discurso de verdad, en ocasiones con un tono, por desgracia, tan demagógico y panfletario como el que pueda usar cualquier publicación neoconservadora. Pese a ser más exactos han utilizado las mismas omisiones y las mismas verdades parciales que sus opuestos, aunque utilizando figuras retóricas distintas contenidas en su propia mitología de liberación. Eso nos lleva a dos ideas compitiendo por la hegemonía absoluta.
Sería necesario luchar contra este tipo de intento de hegemonía, venga del lado que venga, y generar un tipo de mirada que posea, diseminado en sí misma, el antídoto contra los enfoques más perniciosos que se estén intentando establecer sobre el objeto a tratar.
No se trata de atacar cualquier mirada que consideremos engañosa, sino de asimilarla, comprenderla, y hacer visible en qué juegos de significados se apoya, qué verdades establece y cómo las establece.
La metodología para esto puede ser compleja, pero creo que pensándolo mucho se podría dar con algo parecido a unas directrices a la hora de afrontar las informaciones a cubrir.
Por poner un ejemplo práctico digamos que tenemos que informar sobre un tema concreto.
Observando el enfoque que se da al tema desde los distintos medios podemos detectar que tipo de Idea/Virus se está tratando de asociar a éste. Después tenemos que preguntarnos qué están dejando fuera, es decir, qué no están contando.
El siguiente paso sería analizar con cuidado la implicación negativa asociada a la noticia, la Idea/Virus en sí, la deconstruimos, entendemos su lógica interna, sus bases, los fundamentos correctos en los que se apoya, los erróneos también, qué realidades incompletas contiene, por qué la parte omitida ha sido omitida, qué tergiversaciones contiene y qué se consigue con ellas.
Resumiendo: Por qué funciona esa Idea/Virus y cómo lo hace.
Ahora viene el paso que difiere de lo que tradicionalmente se viene haciendo.
En lugar de generar un discurso contrario, un opuesto, se genera un discurso que haga visibles los engranajes del que estamos analizando. Se trata de conseguir que «se vea el truco» de la versión dada, cómo se le hace funcionar, no de dar otra versión distinta que también tendría sus propios trucos y sería igual de ilusoria.
Una vez controlado todo esto tendríamos la Idea/Antidoto, pero está claro que no podemos incluir una exposición minuciosa sobre las miradas falsas que se construyen acerca del tema que tratamos en cada artículo y además la noticia en sí, sería demasiado extenso.
Así que tendríamos que sintetizar la base de esta Idea/Antídoto y rompernos los cuernos para conseguir que esté presente en el texto, como subtrama, enredada en la noticia.
Sé que suena complicado, pero creo que con un par de cortes certeros se puede hacer caer casi cualquier cosa. Es mejor que ir corriendo como un toro salvaje, espada en mano. Conversando con un amigo llamé a esto «la economía de movimiento del Samurai» y, a decir verdad, pienso mucho en ello últimamente. Mucho.
Como apuntaba Robert Fisk, la mayoría de periódicos deberían llamarse «fuentes oficiales aseguran», y este es un error en el que creo que es obvio no deberíamos de caer. Cómo conseguir otro tipo de fuente y seguir teniendo validez ante la opinión pública es otro de los puntos a cubrir. Quizá, después de todo, nos toque construir otro tipo de validez.
En fin, es más sencillo pensarlo que explicarlo pero imagino que algunos sabréis por dónde voy, los que no, en fin, siento que os hayáis aburrido. Ya pasó, ya pasó

30 de abril de 2006

[Artículo para Ateneaglam, número Mayo ]

Lo he estado pensado y tengo algo que decirte: Harry Potter es subversivo.
Ahora es cuando tú me dices, ¿Subversivo?, ¿de qué vas, tarado?, pero si son Los Cinco con varita mágica, si eso tiene menos sustancia que la caca prefabricada que venden para el desayuno, bajo la etiqueta de cien por cien fibra, ¿has vuelto a comer casitas de pitufo? Anda ya.
Insisto, Harry Potter es subversivo.
Los políticos que muestra, o son cretinos que no se enteran de lo que se cuece o son cretinos con muy malas intenciones. ¿Alguien había sintetizado tan bien la política alguna vez? Ese Malfoy padre, tsk, tsk. Es interesante observar cómo abusa de su posición, y cómo su retoño ya apunta maneras de tiranillo, igualito que papá. Sólo falta que haya petróleo por medio para que la metáfora coja un poco más de sustancia. A las sociedades basadas en elites esto les tiene que hacer una gracia indescriptible.
El tema de los sangre sucia, el pensamiento que algunas clases pudientes practican cuando se trata de decidir quién merece y quién no el acceso a según qué privilegios, tiene varias lecturas, una clara metáfora del racismo, sea de raza o clase. Curioso que Voldemort, que es el que más se ceba con el asunto, sea sangre sucia. ¿No recuerda a cierto dictadorcillo que puso a Europa de rodillas y del que se rumoreaba que tenía sangre de la misma raza que casi borra de la faz de la tierra?
Los profesores, figuras de autoridad del mundo infantil, mienten, ocultan información y, en ocasiones, pueden ser los villanos, o tener conexiones con el mal que nuestros protagonistas tratan de combatir. Resulta que la mayoría de veces nuestros jóvenes héroes resuelven los problemas que surgen empleando distintas estrategias que tienen un factor común: Desobediencia.
La manipulación mediática también está presente en la obra. Así pues ese Syrius Black, demonizado hasta el hastío, resulta ser un tipo bastante superior a la media y el profesor vendido como lo más de lo más en magia resulta ser un auténtico fraude, tomen nota de esto último los fans de la pseudofilosofía trasnochada para lectores de Cosmopolitan con la que Paulo Coehlo malgasta restos de árbol muerto. El Consejo de Magia pidiéndole a Harry que se muestre favorable a su política, errónea a todas luces, para ganar aprobación popular, aprovechando que él es, a su manera, una figura pública, no tiene precio. Me recuerda a ciertos artistas hablando a favor de monopolios culturales. Al menos nos queda el consuelo de que Harry dice no.
La figura de los Dementores es de lo más interesante. Unos tipos que, con la excusa de mantener la paz y el orden, abusan de su poder, torturan prisioneros inocentes y también inocentes a secas, en fin, ¿a alguien le suena de algo? ¿No? ¿En qué planeta has vivido los últimos tres años? Que sepas que mis fuentes me confirman que en Guantánamo han encargado seis Dementores para las navidades que viene. Con capucha y todo.
Las leyes y reglas suelen aparecer en la obra como algo que limita las acciones de los personajes benévolos y que permite a los malvados escudarse tras ellas y hacer su voluntad. No obstante siempre hay una forma de esquivarlas, de hacer trampa, como Harry hace para liberar al simpático bicho, esclavo de Malfoy, en la segunda entrega de la saga. Usar la voz del poder contra el poder siempre ha sido una de las máximas de la subversión.
Está claro que la prosa no es para tirar cohetes, pero vale la pena darle una oportunidad al pequeño cuatro ojos porque, bajo todo ese entretenimiento, hay un mensaje que se enciende como una luz roja que es imposible no ver, salvo que seas muy corto de vista y necesites que te señalen todas las cosas. El mensaje dice: Desconfía de la autoridad.